Así es como nos llaman, a todos los que no hemos vivido uno de esos hechos históricos que marcan huella y llenan de tinta libros de historia. Dicen de nosotros que no tenemos ídolos, ni sabemos lo que valen las cosas, porque ni hemos pasado hambre, ni frio, ni tenemos respeto por nada.
Yo veo todas estas imágenes y me traen a la cabeza un montón de recuerdos, es solo una parte de mi, y estoy seguro que a muchos de los que os pasáis por aquí también os evoca algo…
Como habéis podido comprobar llevo unas semanas en las que apenas posteo nada, no es porque no quiera, es porque no puedo. Han cambiado unas cuantas cosas en mi vida.
Hace algo más de un mes empecé a trabajar en Vodafone, en uno de estos servicios de atención al cliente. Además ya no estoy por casa, me he ido a vivir con Laura a Cigales: el pueblo del vino y del tío que se quería quemar a lo bonzo.
Ahora mismo no tengo acceso a internet, así que a partir de ahora postearé y os leeré los fines de semana, de todos modos si estáis suscritos a mis feeds tendréis noticias mías de forma más cómoda.